Fue
el más valioso complemento del gaucho; parte casi de su propio
ser. Imaginar al gaucho sin su cuchillo es más difícil aún que
imaginarlo sin caballo.
Fue todo
para él: cuchillo y tenedor para comer, mondadientes, elemento
para matar animales, instrumento para cuerear, útil de toda su
artesanía y herramienta de todas las tareas y arma defensiva y
ofensiva.
Es un
instrumento de hierro acerado, con un solo corte. Consta de una
hoja más o menos larga, de unos 25 cm, ancha y gruesa,
que termina en punta y por su extremo opuesto se encuentra adherida
o engastada a un mango de meta, madera o asta.
A veces
los hubo también encabados sobre piedras o arandelas de
cuero revestidos en ocasiones por tejidos en tientos de cuero
crudo. Los cuchillos no poseen gavilán, sólo tienen
una especie de nudo (botón de la hoja) entre la
hoja y el mango.
El cuchillo admite cuatro variedades. Dos de éllas, aunque
pequeñas, no dejan de darle sus características
especiales: el puñal y la cuchilla.
Y dos que sufrieron transformaciones notables en su construcción
ya fuese en la hoja o en el agregado de una pieza intermedia entre
la hoja y el cabo, conocida como gavilán. Estas dos variedades
son el facón y la daga.
Vaina
Funda de cuero, asta, metal o la combinación de varios
materiales, que sirve para guardar las armas blancas, preservándolas
del medio externo.
Consta
del cuerpo de vaina, (envoltura propiamente dicha), la
boquilla o bocavaina es el lugar por donde se introduce
el arma sin llegar a abrazar el botón del cuchillo; va
unida a la agarradera, la que, trabada al cinturón, evita
la caída del arma y por último la puntera,
en el extremo inferior.
En el hombre de campo el cuchillo es herencia cultural europea
llegada con los primeros conquistadores. Los usos que tenía asignados
eran innumerables: faenear, castrar, matar, charquear, sebear,
cuerear, carnear. Para tusar al caballo o restregarle el lomo
después de una larga marcha para devolverle la circulación, para
desvasarlo - recortarle los vasos - para hacer tientos, ojales
y todo trabajo en cuero. Para cortar ramas para leña, hacer palos,
estacas y todo trabajo en madera. Para preparar la calabaza o
porongo para el mate, para picar el tabaco del rollo o naco para
liar un cigarrillo y cortar la chala. Para ensartar la brasa del
fogón para encenderlo. Para cortar los "terrones" para
fabricar el rancho y también para cortar y preparar la paja para
el techo. Para cortar alambradas. en medicina preventiva para
sencillas "operaciones". Enastado, como punta de lanza.
Etcétera.
El cuchillo
sustituyó, a mediados del s. XIX, al facón que, por sus propias
características caía en desuso. Era el arma y el instrumento ideal
que el hombre de campo precisaba. Se lleva como el facón, atravesado
sobre los riñones con el mango junto al codo derecho.
Variedades
Tongorí:
cuchillo con cabo forrado con un trozo de aorta de vacuno o
yeguarizo (tongorí). Fariñera: cuchillo grande, sobre todo de hoja
muy ancha, empleado antiguamente para cortar o servirse cada
cual las raciones de fariña en las viejas estancias.
En la actualidad suelen usarlo para cuerear. Mangorrero: cuchillo tosco y mal trazado, hecho la mayoría
de las veces con los restos de otros mayores.
Puñal
Se lo llamó así por suponérsele caber en
la mano cerrada (o puño), aunque más tarde adquiriese
en Argentina proporciones descomunales. Su hoja, de líneas
más rectas que las del cuchillo, posee un extremo agudísimo
y tiene filo de un lado íntegramente y una tercera parte
(la de la punta) en el lado opuesto, es decir, en el lado del
lomo, al cual se le llama contrafilo. Esta arma no tuvo gavilán
y si lo llevó, no fue otra cosa que un abultado remate
o botón de unión entre la hoja y el cabo.
Cuchilla
Es un arma parecida al cuchillo, pero de hoja más ancha,
al extremo de conservar su anchura hasta llegar a las vecindades
de la punta y así describir su filo, por tal causa, una
curva muy pronunciada que le da su característica esencial.
Bibliografía
Fernando O Assunçao: Pilchas criollas (Emecé,
Bs. As, 1991)
Mario López Osorio: Esgrima criolla (Biblioteca
Cultura Argentina, Bs. As, 1995)