El calzón
El  Ceibo
volver

Eran utilizados en todos los niveles sociales, hacia el s. XVIII. Se hacían de una tela de grosor variable, según el destinatario y el momento de su uso. Las utilizadas por los hombres de campo eran las más rústicas, de tripe colorado o azul; de bayeta azul, roja o verde y de pana (también de distintos colores).

La cintura, sin pretina; muy ajustado a las caderas y muslos, sin pinzas, ni raya, ni bolsillos. La abertura de adelante se cubría con una pieza de forma de pentágono invertido cosida sólo en los lados de abajo, que se cerraba como una tapa, con dos botones en los ángulos superiores. Las piernas llegaban justo al borde inferior de la rodilla.

A los costados y casi hasta el medio muslo tenían un corte
Calzon
que se podía cerrar con botones.