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Contenidos
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| Introducción |
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| Origen del vocablo chamamé |
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| La danza |
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* pasos
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* ritmos característicos
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| * el zapateo |
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| * el floreo de la dama |
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| * chamamé con relaciones |
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| El rasguido doble |
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| El valseado |
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| Bailanta |
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| Atuendos típicos |
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| * vestimenta del hombre |
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| * vestimenta de la mujer |
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| ¡Corrientes! |
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| ¡Chamigo! por O Sosa Cordero |
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Presentación
Las inadecuadas formas de promocionar, todo cuanto se refiere al acervo
tradicional de cada región de nuestro país y en particular
de Corrientes, se convierten en los medios más nefastos de
confusión y transculturización. Existen lamentables
distorsiones donde la falta de autencidad se une al mal gusto más
extremo.
"Mucho se ha escrito y se dice con respecto al correntino y a
veces se dan las mas disparatadas y absurdas opiniones, vertidas por
quienes imaginen que su antepasado aborigen y la naturaleza que lo
rodea, pueden originar desgraciadas consecuencias", comenta en
su libro Ñurpy Por el campo Correntino Porfirio
Zappa, quien también agrega: " En el libro aparecido en
Buenos Aires a fines de 1937, titulado Patria de ayer y de hoy
su autor, Francisco Suaiter Martínez, escribe lo siguiente:
...
"No traslades al papel, ni alabanzas falaces, ni reproches injustos"
y agrega la siguiente conclusión: "La naturaleza no le
da imágenes, le proporciona emociones. El correntino es solitario,
concentrado, la escasez de vida urbana lo repliega en las soledades
del espacio a una perpetua introspección. El clima demasiado
enervante hace que la naturaleza penetre en su espíritu, sin
llegar a objetivizar sensaciones".......
Al respecto Zappa dice: "el escritor no hace referencias a quien
pertenece la cita de tal tremenda ignorancia - y opina: "quizás
no pertenezca a otro, lo más probable es que sean propios conceptos
suyos y que los coloca como "cita" o "se ha dicho"......
En una reflexión, expresa Gustavo Flaubert: "Al collar
no lo hacen las perlas sino el hilo". Así, en el correntino,
los vínculos de su pasado se anudan con el presente. De esta
forma, se logró un collar de aportes espontáneos con
un bagaje folklórico de especiales características y
desde luego, muy rico en sus expresiones, ya sea se manifiesten en
el habla, en sus costumbres y/o en su música. Esto ha ido transmitiendo
una peculiar valorización de la naturaleza y de la gente.
Las características que definen a cada región folklórica
de nuestro país, son las reservas vivas de sus elementos naturales,
materiales y espirituales que les permiten mantener la continuidad
de su tradición. Por lo tanto, resulta necesario recoger los
hechos del pasado para revivirlos en el presente, continuidad de usos
y costumbres que liguen al hombre con su pueblo. Por eso y en la certidumbre
de que propender al conocimiento de las caracterologías identificatorias
de las manifestaciones naturales y espontáneas del correntino;
y merced a una esmerada recopilación de los profesores Nelly
Alfonso y Marcelo Luis Aguirre. Han logrado realizar este
trabajo que se presenta a vuestra consideración.
Ellos, con el aporte de quienes también incursionaron en las
fuentes que configuraron la fisonomía de vida del pueblo correntino,
proporcionan a través de esta labor, elementos de juicio que
contribuirán sin duda alguna a la mejor comprensión
de los aspectos culturales y tradicionales de nuestra región.
Se eliminarán seguramente con este aporte, aquellas expresiones
polémicas que han suscitado siempre tan erróneas y divergentes
opiniones y actitudes.
Para quienes conocemos al matrimonio Aguirre, este trabajo no nos
toma de sorpresa; por cuanto casi tres décadas de una proficua
labor docente y la permanente búsqueda para ejercer una autentica
defensa de nuestro acervo cultural nativista, avalan suficientemente
esta creación.
Corrientes, noviembre de 1984.
Julio Manuel Mola Solano y José Maria Barbero
Origen del vocablo chamamé
Es ésta una determinación contemporánea -
o de uso contemporáneo - con que se determina a una de las
modalidades de la música correntina, sin que se haya logrado
una orientación definitiva.
Es posible que este vocablo haya nacido, o sea originario de algún
lugar de la región que representa; o que el pueblo lo haya
exhumado de su bagaje tradicional, donde estaba adormecido. Acertada
o no, real o ficticia la denominación de chamamé,
el pueblo aceptó la misma, y así la difunde.
Si bien son relativos los antecedentes sobre los que pueda basarse
un análisis cierto y valedero referido a los orígenes,
de la denominación y sus implicancias, podemos remontarnos
en las paginas del tiempo, al siglo XVII; y geográficamente
al nordeste correntino, más propiamente determinado por las
orillas del Rió Uruguay. Allí, tuvieron su asentamiento
las raíces étnicas de nuestra raza guaraní (según
lo que se conoce), fuertemente influenciadas por las corrientes jesuíticas,
que en los albores del año 1600, fundaron las primeras reducciones.
Según Emilio Noya (Diario El Litoral de Corrientes,
11/10/1973, pág.7) "Las primeras reducciones de la compañía
de Jesús, establecidas en la zona guaraníticas hacia
el año 1609, advierten sorprendidas que los aborígenes
poseían música propia y además, fabricaban instrumentos
rudimentarios para acompañar sus danzas rituales y ejecutar
motivos onomatopéyicos".
Algunos de los instrumentos mencionados por Noya, se perdieron a través
del tiempo, tal como: congoera (flauta grande hecha con hueso);
tururu (trompeta fabricada indistintamente con asta de caña);
mburé (trompeta de tacuara); mbaracá (especie
de guitarra cuya caja era de calabaza y constaba de cinco cuerdas);
guatapú (bocina para atraer los peces); mimby
(flauta de tacuara, similar a la quena); ectc. ; cuyos antecedentes
llegaron hasta nuestros días, únicamente a través
de las obras de algunos musicólogos.
El cordófono (arpa) también se perdió en el tiempo,
y actualmente, es utilizada casi con exclusividad en la República
del Paraguay.
Otro producto del ingenio musical guaraní, fue el que emulado,
habría llegado a ser el acordeón que en 1829 perfeccionaron
Damián de Viena (quien fue el primero en patentar un acordeón)
y Sir Charles Wheatstone, creador de los bajos. Sucesivamente aportaron
reformas al instrumento, C. Buschmann y Bussón, en 1840.
Consideramos que el instrumento guaraní indicado, se trataba
de una caja de madera con agujeros a la cual se le insuflaba viento
por un sistema de fuelle manual; copiado del fuelle a pedal del órgano
y similar al usado en la fragua, ambos elementos introducidos en la
cultura guaranítica por los jesuitas.
Los sonidos de dicho instrumento, se lograban tapando destapando con
los dedos, los agujeros de la caja; en actitud similar a la digitación
que actualmente se realiza con los botones del acordeón.
Apoyamos nuestras consideraciones (que creemos de fundamental importancia,
por cuanto arrojarían la luz necesaria sobre los orígenes
del acordeón), en las siguientes citas: " ......Yapeyú,
no sólo llegó a ser un gran emporio musical, por la
escuela musical que allí se fundó, sino también
por haber llegado a ser el gran taller de toda clase de instrumentos
musicales: órganos, arpas, violines, trompas, cornetas, y toda
clase de instrumentos musicales eran allí fabricados con singular
destreza y exportados a las reducciones indigenas y a las ciudades
de los españoles". Padre Furlong (Músicos Argentinos,
p ág. 73 y 74).
"...En varias reducciones existen, hoy día, maestros indios
que saben hacer de la vibrante madera de cedro un arpa de David, clavicordios,
chirimías, fagotes y flautas; mis herreros han aprendido a
fabricar los taladros que se necesitan para hacer las aberturas acústicas
de los instrumentos de viento". Padre Antonio Sepp. Yapeyú
. Año 1691 (Continuación de las labores apostólicas
- pág. 137).
Así como la raza guaraní tenía su música
propia y fabricaba sus propios instrumentos musicales (algunos de
los cuales trascendieron perfeccionados), también los guaraníes
tenían su especial denominación para sus danzas; ya
fueran estas religiosas, guerreras o alegres.
Al sonido musical lo llamaban pú, y a la música
mbaepú; y a la acción de ejecutar, mbopu;
al canto lo llamaban purajhei y a las danzas en general, la
denominaban yerokï, con todas las derivaciones y alcances
del vocablo.
Referente a estas denominaciones existe gran variedad de opiniones
respecto a los orígenes del vocablo chamamé.
Así, se conocen expresiones tales como: che ama mí;
che amoa memê; che aimê amemê; che
amamê aimê; che memê; che amô
amemê; ñamo chamamê namê; che
amamê; che amapê; etc.
Isidro Mario Flores en su diccionario de la lengua guaraní,
dice: "Chamamé, nombre de un pueblo formado
por una de las tribus de guaraníes a la que erróneamente
se les dice Charrúas".
Según el historiador Manuel Florencio Mantilla, "... no
es así, sino chacha o chana, esta tribu habitaba
sobre la costa del Uruguay. En esta población fue descubierta
esta música (chamamé) por los jesuitas
y que, a raíz de los aborígenes quiere decir en el
conjunto o en el montón de los cha o chana.
Don Alejandro Miranda de Saladas (Corrientes), indica: ". Bianchetti,
profesor de guaraní, me explicaba que el chamamé
se originó en la frontera de Corrientes y Brasil".
En este sentido, el profesor Juan de Bianchetti, profundo conocedor
y estudioso del idioma guaraní, afirma. haber comprobado personalmente
que la tribu kaiguá de Santa Catalina-Brasil (que en
un tiempo habitó parte del territorio de Corrientes y Misiones),
canta y baila una danza llamada chamamé , que
tiene el mismo ritmo melódico y desplazamientos coreográficos
de nuestro baile , acompañándose con una especie de
tambor redondo y alargado, una flauta de tacuara de cinco agujeros
y una guitarra de cinco cuerdas, llamada también mbaracá,
como la nuestra.
Al determinar la formación de la palabra chamamé,
dice el profesor Bianchetti que la misma tuvo su origen en la frase
che amoa memé, que significa decir doy sombra a menudo
o constantemente. Es importante destacar la natural formación
de las palabras, ya que en todos los idiomas conocidos, se forman
por tres figuras o principios: aféresis, síncopa y apócope,
consistentes en la supresión de letras al principio, en el
medio y al final de la palabra, respectivamente. Así, por ejemplo
che amoa memé, por síncopa: ch-am-a-mê,
teniendo en cuenta que los sonidos fuertes absorben a los debiles;
la e de che la o de amoa y la primera
me dé memê. Chamamé
significa enramada.
Con estos y otros estudios se define la modalidad del chamamé,
que según Bianchetti..."refleja las melodías de
la naturaleza con suave sonoridad y brusca transición; el suave
susurro de la brisa entre el follaje y el bramar de las tempestades
al azotar los gigantescos arboles de aquellos milenios. Y este contraste
se refleja en el ritmo de su danza, con las mismas características
que la música va señalando. Todo traducido fielmente
de la naturaleza que plasmó también en el alma, el espíritu
y el yo del aborigen guaraní." Por esto Bianchetti sostiene
que el nombre nació con la música.
"El chamamé - dice - es el nombre originario
de la música y el baile guaraní, que para honor de nuestras
tradiciones, se ha perpetuado en Corrientes. Aparentemente es denominación
contemporánea por causa de la extranjerizante modalidad de
perseguir todo lo guaraní - que se practicó desde la
conquista.
Hasta hace poco, hasta la palabra chamamé se
fue olvidando; pero como la música supervivió en el
alma del pueblo, transaron los persiguidores en disfrazarla con el
nombre extranjero de polka.
"Antiguamente se conocía por polka kireí
a la polka movida o ligera, siendo la música que más
gustaba al pueblo, que no del todo conforme con la palabra polka
(o tal vez por ancestrales impulsos), se satisfacía con el
aditamento de kireí (brioso). A esta música de
ritmo ágil, viril y contagioso, también y más
comúnmente se la denominaba Ramada o ramada vi (en las
enramadas); queriéndose expresar o denominar así a la
música más auténticamente campesina o camperiña,
la que no se realizaba en salones (ni en los corredores, siquiera),
sino monte adentro o campo afuera, bajo las enramadas. Por eso tenía
y necesitaba ese ritmo montaraz y brioso, Por todo esto es posible,
que chamamé (enramada) haya sido la única
y verdadera denominación de la música y danza guaraní
, que el uso y las costumbres convirtieran en ramada vi -denominación
que conservó y mantuvo a pesar de la palabra polka -
para volver con el tiempo a la primitiva denominación de chamamé,
vocablo este que el pueblo conserva en el escapulario de sus tradiciones"
.
La estudiosa Olga Fernández Latour de Botas, en un artículo
aparecido en La Nación - Buenos Aires, 1979 - con el
titulo Origen del chamamé, dice entre otras cosas:
"...Pues bien, en la pág.59 de esta original publicación
que arrecia la dura sátira contra el padrecito de la Santa
Furia, se lee lo siguiente: "Y por qué diablos, siendo
tan hombre mi pai Francisco ¿No tiró s.p por
la carrera de las armas? ¡Qué arrogante soldado de brigada
hubiera v.p. hecho en la real marina española! ¡Que se
viniesen entonces v.r. con agachadas los contramaestres, guardianes,
maestres de víveres, calafates y demás guapetones del
rancho proa! Ya me parece que lo veo destripando a unos, cruzándoles
a otros la cara, bailando un chamamé encima de
la cabeza de alguno y echando sobre aquellas cubiertas de Dios por
esa boquita que debía estar engarzada (más que sea en
plomo derretido, digo si no le incomoda a v.p.) más serpientes,
culebras y sapos que los que hay por esos chircales del mundo.(Esto
ha sido entre paréntesis mi P. y perdonen el rampujen)"...Ésto
fue publicado en Buenos Aires, el sábado 17 de febrero de 1821.
Aún no había llegado la polka como música
ni como baile. No se trata de referencias etnográficas, ni
de un cuadro correntino, sino de una imitación del habla rural
de los alrededores de Buenos Aires. Allí aparece el chamamé,
y ya es un baile.
...Por su parte , Porfirio Zappa en su libro Ñurpi-Por el
campo correntino, indica: "...han sido muchos los estudiosos
que investigaron el origen de la palabra chamamé
. Algunos afirman que es un vocablo oriundo del Paraguay , con el
que se quiere significar "cualquier cosa" , o "cosa
hecha como quiera como venga". Sin mayores pretensiones o en
forma intrascendente, otros sostienen que la palabra tuvo origen en
la conocida expresión (también de origen paraguayo),
che ama mi, que significa en sentido amoroso "mi amiga",
"mi ama" o "mi dueña".
También se da la palabra chamamé como
originada por la expresión che memé, que quiere
decir "siempre yo" o "yo constantemente".
Sobre este tema, Vicente Gesualdo en su libro Historia de la música
en la Argentina, pág.,357 , dice: "...Queremos destacar
en esta líneas, dedicadas a la música en Corrientes,
un hecho que, a nuestro juicio , tiene una singular importancia en
el nacimiento de una tradicional danza Argentina. Se trata de la Polka
Correntina. Sobre esta pieza musical, el 12 de Mayo de 1878 La
gaceta musical anunció la aparición de la polka
querida por todos, del compositor correntino Joaquín A.Callado,
editada por la casa F.G.Hartman, y decía el comentario: "La
polka mencionada sé distingue por su estilo originalísimo,
que quisiéramos llamar habanera-polka, porque sin ser
el ritmo de la polka tradicional, ni tampoco el de la danza
habanera ; el autor ha sabido amalgamar con habilidad y acierto, estos
dos ritmos característicos creando sobre estas bases un baile
muy interesante que responde enteramente al gusto de nuestra nación".
El historiador correntino Emilio Noya, en un artículo aparecido
en el diario El Litoral de Corrientes, menciona: "...la
primera pieza (peregrina denominación con la que fue inscripta),
en la Sociedad Argentina de Autores y Compositores (S.A.D.A.I.C) data
del año 1930. Sus autores eran Diego Novillo Quiroga y Francisco
Pracánico. Se trata de Corrientes Poty (La Flor de Corrientes),
según consta en un disco de la época del celebrado cantante
Samuel Aguayo. La creación del nuevo rótulo obedecía,
según manifestaciones del citado interprete, al deseo de congraciarse
la casa grabadora R.C.A.Victor con el público correntino, principal
comprador de sus placas impresas. De modo inusual y respondiendo a
intereses exclusivamente comerciales, tuvo origen el chamamé.
Pronto concitaría la atención de investigadores y estudiosos,
sosteniendo algunos que se trata de una variante o arreglo de la música
paraguaya adoptada por sectores del bajo fondo social."
"Mientras lo excluyen del escenario tradicional - continúa
opinando Noya - soslayan el antecedente incierto de la música
guaraní, que remonta del año 1855, en oportunidad de
visitar Asunción del Paraguay una orquesta integrada por zíngaros
y polacos traídos por Madame Lynch. El repertorio de polkas,
valses, zardas y mazurcas, encontró cálida acogida en
el pueblo, que lo hizo suyo con ligeras modificaciones, llamándolo
polka canguí, polka sirirí, kireí
, etc. Finalmente , circunscribir el tema a una cuestión meramente
social , desnuda el superficial razonamiento de ese minúsculo
grupo".
Evidenciando el esfuerzo por marcar una línea definitiva hacia
los orígenes paraguayos del vocablo chamamé
y sus implicancias, Emilio Noya cita a Anselmo Cover Peralta y Tomás
Osuna (oriundos del Paraguay), quienes en su diccionario español-guaraní,
guaraní-español (editado en 1950), si bien coinciden
en la versión referida a la traducción del vocablo,
indicando que el mismo quiere decir "enramada", "corredor",
"lo que se hace desordenadamente", "sin planes ni métodos",
demuestran un total desconocimiento y evidencian un exacerbado patriotismo
cuando afirman que chamamé es el nombre de una
temática musical de ciertos aires correntinos, inspirados en
la música paraguaya.
Reafirmando la definición de su línea, por ultimo, Noya
determina lo siguiente: "....personalmente me adhiero al concepto
del Dr. Nicolás Zervino (versado guaranista cuya obra permanece
inédita), quien sostiene que el término chamamé
pertenece al léxico bilingüe paraguayo, negando así
toda relación con el que se habla en Corrientes."
Si bien debemos destacar la igualdad de criterios con trabajo de recopilación
y búsqueda de los antecedentes etnóficos referidos a
los instrumentos guaraníes del siglo XVII realizados por el
historiador Noya, no podemos menos que sentirnos desilusionados en
lo que que hace a la posición que el mismo (y algunos otros)
fijan sobre los orígenes de nuestra música y su denominación.
En la contemporánea búsqueda de la etimología
de la palabra chamamé, encontramos una diversidad
de opiniones, tales como las de Julio Víctor Visconti, Ricardo
Suárez, Gualberto Meza, Julio R.Chapo; éllos dan acepciones
como estas : che aimé amamé (yo estoy en la lluvia),
che memé (siempre yo), che amamé (a mi
amada, che amapé (a mi amada), che amó amemé
(doy reparo constantemente o a menudo).
Hay quienes atribuyen a Samuel Aguayo la expresión Ñamó
chamamé mamé (vamos a tocar así nomás),
hecho éste ocurrido durante un ensayo del recordado conjunto
de Emilio Chamorro, del cual Aguayo formaba parte.
Finalmente, definiendo nuestra posición al respecto, creemos
desacertados aquellos que han gastado sus esfuerzos y fijado sus posiciones
deteniéndose en la superficialidad de la búsqueda etimológica
del vocablo chamamé, sin entender que las verdaderas
raíces están en la profundización etnográfica
de los guaraníes y nuestra música.
De allí por ejemplo, nuestra desilusión en la posición
sustentada por el historiador Noya, quien por una parte reivindica
para nuestros ancestros la existencia de su propia música e
instrumentos (algunos de estos originados en nuestra cultura, exportados
a la Europa medieval y conquistadora, perfeccionados allí e
importados a nuestra incipiente Nación, un siglo más
tarde) y luego deriva dichos orígenes (de la música)
a la vecina República del Paraguay.
Consideramos también un verdadero dislate aquellas versiones
contemporáneas que definen a la expresión chamamé
como "de cualquier manera", "cualquier cosa" y/o"hecho
desordenadamente"(o similares), por cuanto antecedentes que brindamos
en este mismo trabajo determinan fehacientemente que chamamé
era la denominación de un baile o danza trasladado al Buenos
Aires colonial (ver cita de Olga Fernández Latorur de Botas-"La
Nación-Bs,As.1979), mucho antes de que en 1850, algunos europeos
recrearan estos ritmos "briosos" en la capital Paraguaya.
La misma consideración le cabe a la versión que da como
creador del nombre de nuestra música, al cantante Samuel Aguayo,
oriundo del Paraguay.
Parte del bagaje histórico de nuestro chamamé
alcanza, en una determinada época, una profusa difusión
nacional pero con absurdas distorsiones impuestas por criterios netamente
comerciales. Hacia la década del 40 , se produce un movimiento
de repulsa encabezado por conocidos cantautores; éllos, en
su afán de preservar la esencia básica de nuestra música,
intentan recrearla con nuevas denominaciones; éstas, finalmente,
son desaprobadas por el gusto popular. Citamos como ejemplos a :
Osvaldo Sosa Cordero (Campera); Pedro Sánchez (Letanía)
y Cholo Aguirre (Litoraleña). Lamentablemente, algunas
distorsiones se mantienen popularizadas en la actualidad.
Compartidas expresiones de un chamamecero,
el padre Julián Zini
"...El chamamé es una hermosa forma de vivir.
¿De dónde viene esa forma de bailar de nuestra gente
de campo, que no tiene ni academia ni modelo? Cuando tratamos de indagarlo,
descubrimos que nuestra área cultural se ensancha, que Corrientes
es centro de un fenómeno que se extiende al Uruguay, al Brasil
y al Paraguay."
"Nuestro pueblo - arriesga el Padre Zini - tiene un misticismo
religioso, une la danza con el rezo, perdura fuertemente ensamblado
por la cultura aborigen y lo metódicamente enseñado
por las misiones durante 150 años".
"Los que estamos en esto - aclara - no queremos arrogarnos el
papel de investigadores; somos rastreadores y no por gusto sino por
necesidad. Arrancamos de una exigencia primera, la de ser nosotros
mismos. Cuando en el rastreo descubrimos elementos serios que nos
reencuentran con la vida.
"¿Qué es el chamamé?- se pregunta
el Padre Zini - yo diría que es una expresión cultural
que trasciende la música. Es danza. Es expresión personal
y colectiva. Cuando alguien puede expresar el sentimiento de todos
en la música , en la letra, entonces brota el sapukay,
atenazado en el alma".
Con este criterio, Zini aporta los valiosos interrogantes poéticos.
¿De qué remoto pasado? ¿De dónde esta
fuerza lenta?
¿De qué sepultado imperio? ¿Qué se va
agarrando al suelo?
¿De qué pueblos incendiados? ¿De dónde
esta gallardía ,
le viene este sortilegio? ¿Qué tiene bailando..el mencho?
El Chamamé: danza de pareja enlazada.
Antes de adentrarnos en los detalles de las danzas y atuendos
típicos correntinos, debemos aclarar que al respecto, no han
quedado rastros lo suficientemente claros en las historia de nuestra
cultura guaraní. Por ello, nos versamos en lo que a nuestro
juicio, es lo más puro que ha trascendido a través del
tiempo.
El chamamé es una
danza alegre y animada. El bailarín y la dama tienen en él,
la oportunidad de lucir toda su habilidad y destreza si quieren o
pretenden efectuar todos los pasos de baile, cambios de figuras, zapateos
y largadas.
El bailarín debe seguir con gran atención la ejecución
de la música, para ir adaptando a ella los adornos de su danza.
Vale decir que el buen bailarín de chamamé
inicia el zapateo cuando la música se presta a ello, realiza
sus figuras y larga a la dama en sus floreos, solamente ante la invitación
y/o sugestión del ritmo con sus distintos pasajes o matices.
El correntino jamás cambia de paso o de figura a destiempo
y hasta su sapukay (festejando el final de una destreza) es
siempre oportuno y concordante con los compases que marca su danza.
Por su parte, la dama se dedica fundamentalmente a efectuar el acompañamiento
de la creatividad coreográfica de su pareja, realizando moderados
requiebros de hombros y cintura, de acuerdo con la cadencia del ritmo
que se baila.
El chamamé es una danza de "pareja enlazada",
porque el caballero toma con la mano izquierda la derecha de la dama,
a la que mantiene a la altura de su hombro o apoyando en su cintura,
mientras que con su mano derecha la toma de la cintura o de la zona
media de la espalda. La mano izquierda de la dama se apoya sobre el
hombro derecho del caballero. Ambos quiebran sus cinturas para juntar
las partes superiores de sus torsos. Entrecruzando sus cabezas hasta
quedar mejilla con mejilla o reclinar su cabeza en el hombro de su
acompañante.
Esta danza no se rige por una determinada coreografía de conjunto,
lo que da ocasión de lucimiento a creadores de paso y figuras.
Pasos característicos del chamamé
Trancado o trancadito: es el paso se realiza adelantando
el pie izquierdo acompasadamente, apoyando el cuerpo sobre el mismo,
con un leve requiebro. Por su parte el pie derecho se aproxima al
izquierdo, apoyándose en "media punta", conformando
así la denominada trancada o trancadita . Luego,
con una doble flexión de rodillas, se eleva el cuerpo hasta
lograr la posición original para recomenzar el movimiento cambiando
el pie.
Durante todo este movimiento el bamboleo del torso a izquierda y derecha,
va marcando el compás de la música.
Arrastrado o quebrado: Este es un paso de raigambre
en la zona central de la provincia de corrientes (Mercedes, Curuzú
Cuatiá, etc.). Este movimiento comienza deslizando el pie izquierdo
hacia delante en forma de semiovalo , realizando al mismo tiempo una
gran flexión de rodillas que permite la caída o "zambullida"
hacia delante, con todo el cuerpo. Luego, el pie derecho se arrastra
de igual manera buscando al izquierdo, permitiéndose así
recobrar la verticalidad del cuerpo con cadencia y suavidad. Una vez
llegado a la postura original los bailarines quedan detenidos por
una fracción de segundos, como "tanteándole"
a la música antes de sacar el otro pie para realizar la misma
figura hacia el otro lado.
Ritmos característicos del Chamamé
Kireí (Brioso): Este es un ritmo vibrante que permite
el lucimiento del zapateador. Existen dos estilos típicos para
bailarlo. Uno es zapatearlo del principio al fin. El otro, es alternado
el zapateo con los pasos del baile Trancado o Arrastrado,
en cualquiera de sus modalidades.
Cangüí (Lento-cadencioso): Este ritmo por su lentitud
no permite prácticamente el zapateo. Además, es la suavidad
de su melodía y la cadencia de su música, lo que permite
que se haya constituído (junto al rasguido doble), en el ritmo
ideal para efectuar las conquistas amorosas del paisano. Aquí
se entremezclan indistintamente los pasos de baile característicos
enunciados anteriormente.
Zapateo característico del Chamamé
Todo zapateo es contestado por otro bailarín y su pareja. Esto
es necesario, por cuanto si fuera una sola pareja la que zapateara,
pasaría a ser el "dueño del baile". Una de
las figuras del zapateo consiste en la largada de la dama.
Ésta se realiza cuando el caballero la suelta del brazo derecho
con el que la tiene enlazada, quedando los bailarines separados, pero
nunca totalmente (pues el varón siempre queda tomando a la
dama con su mano izquierda), a tal punto que terminada la pieza musical,
los bailarines gritan cola o cola jué (equivalente
a "bis" u "otra"), cuyo significado obliga a cada
bailarín a retener a su dama tomada de la mano, porque los
músicos tienen la obligación de repetir la misma pieza
de inmediato. En la largada, la dama se toma la pollera con
la mano izquierda, sin mover el brazo y sostiene así su prenda
sin agitarla (no como erróneamente hacen algunos bailarinas)
.
Tipos de zapateos
Las formas comunes son : parara, taconeo, cepillado
o escobillada y tacatataca.
Parará: es el zapateo que se realiza con los dos pies,
en acción de repique acompasado y con variaciones de ritmos
y modalidades, de acuerdo con la habilidad de cada bailarín.
El pie golpea de plano, siendo el derecho por lo común el que
acentúa con mayor eficacia. El zapateo se desarrolla en el
mismo lugar o desplazándose hacia distintas direcciones pero
siempre acompañando a la acción el requiebro, pudiendo
soltar o no la dama, que sigue al compañero en las contorsiones
de la figura.
Taconeo: se efectúa con un solo pie o talón.
Es lo que comúnmente se denomina picada. Esta forma
de zapateo da mayor lucimiento a las parejas, que suelen seguirse
o imitarse en el taconeo. Cuando se realiza el taconeo con deslizamiento
hacia un costado, recibe el nombre de Yrivúchicá
chica ("chicada de cuervo")
Cepillada o escobillada: se denomina así el zapateo
figurado. Se realiza con un pie, con el que se simula cepillar o escobillar
el suelo o los pies de la dama. Esta forma de zapateo puede realizarse
con desplazamientos hacia uno u otro lado de la pista o cancha de
baile .-
Tacatataca: se realiza con los dos pies, ta (izquierdo)
cata (derecho) ta (izquierdo), ca (derecho).
El bailarín, al realizar este zapateo, va armonizando sus contorsiones
con los golpes del pie. Con esta figura hace el bailarín sus
desplazamientos con giros y contragiros soltando la dama, haciéndola
girar o bien enlazados, donde se desplaza de un lugar a otro.
El floreo de la dama
Se denomina floreo al complemento de la dama en los distintos
tipos de zapateos. Los realiza con dos características: el
escobilleo y la chicadita. En estos dos estilos, tanto
en los tramos enlazados como en largadas, el movimiento del cuerpo
se encarga de producir efectos en la pollera, por lo cual la misma
debe ser sujetada como se indicaba anteriormente, evitándose
así exageraciones que rayen en la grosería.
Escobilleo: se realiza generalmente con el pie derecho y con
el izquierdo se marca al compás. El derecho en media punta
adelante, el izquierdo se apoya con toda la planta del píe,
luego el derecho se desliza en media punta hacia atrás y así
sucesivamente.
Chicadita: es similar al escobilleo, con la diferencia
de no llevar adelante ni atrás el pie derecho; simplemente
acompasarlo al lado del pie izquierdo en media punta, como si se estuviera
rengueando, a efectos de tener mayor libertad de su compañero
en los desplazamientos.
Chamamé con relaciones
Es una forma de matizar la danza con el atractivo relevante, dado
por el ingenio del correntino para la construcción de cuartetas
(relaciones) de las formas más picarescas y audaces. Después
de haber dado una vuelta a la pista los bailarines, la música
se deja de ejecutar, debiendo la pareja ubicada más cerca de
los músicos decir sus relaciones. Es allí donde comienzan
la palabras y dichos intencionales en la rueda de mirones que, con
expectativa, reciben lo que manifiesta el caballero.
En la esquina de mi casa
tengo una mata de ortiga ,
¿porqué será que esta china
va escondiendo la barriga? |
Luego de otra vuelta de danza se corta nuevamente la música
para que conteste la dama , que en el momento preciso contesta:
Señor fulano de tal
como la flor de ombú
fíjate por tu barriga
como andan los tungusú (pulgas) |
Todo esto es festejado con algarabía por los protagonistas
y la concurrencia, desde la cual nunca falta un comedido que en contrapunto
de dichos acuda en apoyo o burla intencional y así se desarrolla
esta danza hasta finalizar con la ultima pareja que expone sus relaciones.
El rasguido doble o ragido doble
(Danza de pareja enlazada)
Es una danza de melodía cadenciosa con movimiento de sobrepaso.
El desplazamiento que se realiza al bailar es de paso repetido o superpuesto.
El rasguido doble no tiene figura ni largadas, nunca se zapatea
en el desarrollo del mismo. Es la danza que aprovechan bien los enamorados
para asegurar su conquista al compás de un baile lento y acompañado,
que facilita el diálogo y la compenetración de los afectos.
...Porfirio Zappa en su libro Ñurpy (pág. 27)
dice sobre esta danza: "Esta modalidad es la única variante
real que ofrece el chamamé como música
y danza; fue originada en la región del río Uruguay,
en el norte de esta zona se la conocía con el nombre fado
(por influencia Brasileña) y en el sur del Litoral dice que
su acompañamiento se asemeja a la milonga Bonaerense",
complementando Zappa este comentario con lo siguiente:
Bailando de sobrepaso
Se acercan los corazones
Prolongándose el abrazo
Maduran las intenciones. |
El Valseado: danza de pareja enlazada.
(individual y conjunto)
El valseado es una danza popular de corrientes, siendo
un remedo alegre de vals, la capacidad creadora de su gente posibilitó
la incorporación de figuras, zapateo y relaciones.
En el valseado se realiza un zapateo de características
muy particulares, que es el acompasado con la música
y de acuerdo con la habilidad de bailarín, que va conformando
sus figuras en forma indivual y espontánea.-
Las parejas actúan libremente o en conjunto, donde están
dirigidas por un bastonero que recita el desarrollo del baile en forma
antojadiza, dándole a este mayor animación y colorido
con la inclusión de las relaciones, las cuales pueden ser de
aire picaresco o amoroso.
No existen los valses o valsesitos correntinos, como algunos intérpretes
confunden. Solamente se conoce el valseado, siendo las composiciones
populares o de autores anónimos, carentes de títulos
y de letras o de versos correspondientes y se lo ejecuta indistintamente
para la danza y el canto.
Según el libro Manual de danzas nativas, el valseado
que se titula El encadenado es una danza creada por el músico
correntino Osvaldo Sosa Cordero y ha sido publicado en 1950 por Ediciones
Musicales Tierra Linda, de Buenos Aires (Casa Korn); además
aclara el autor del manual:..."Me informa el señor Sosa
Cordero, que para preparar la coreografía se basó principalmente
en algunas figuras tradicionales con que se estiló bailar el
vals en la Provincia de Corrientes" (pág.238)
Bailanta
La bailanta es una reunión de músicos y danzarines
cuya auto convocatoria se realiza en forma imprevista y espontánea.
Los usos y costumbres impusieron también el nombre de bailanta
a las celebraciones santorales, familiares (casamientos, compromisos,
cumpleaños, etc.), patrias o una yerra y /o doma. La anunciación
de estas reuniones (que aún hoy continúan realizándose)
se extiende de boca en boca por varias leguas a la redonda, desde
varios días antes. Todavía hoy, el mencho asiste
a estas reuniones con sus mejores galas típicas, no así
la mujer, que cambió su autenticidad por la elegancia moderna.
Atuendos típicos Correntinos
De acuerdo a los lugares de asentamiento , como así también
a los distintos acontecimientos y vivencias ; las vestimentas
del paisano tienen las siguientes características:
Zona ganadera : en esta área, la indumentaria se compone
de bombacha, generalmente de colores oscuros y de un solo paño.
Por su parte, la camisa es de algodón, de traza lisa de colores
semi -oscuros, predominando los marrones y los azules. El pañuelo
también es de algodón, diferenciándose sólo
por el color de su divisa política (rojos y azules). La faja
es tipo vasco. Su color guarda directa relación con
el pañuelo y nunca es listada como trata de imponerse por la
influencia de intereses foráneos. Sobre la faja luce el ancho
cinto de 2 ó 4 hebillas para realizar las faenas cotidianas
y con rastra en su atuendo para fiestas. El mencionado cinto se distingue
de los utilizados en otras regiones por el uso de la revolverá,
guayaca(a modo de monedero) y guarda -documentos o papeles.
El cuchillo lo coloca sobre el lado derecho de la cintura y en la
parte posterior de la misma, aprisionándolo entre la faja y
el cinto; es un elemento de trabajo que acompaña con la chaira,
elemento que sirve para sacarle filo. Sobre la bombacha acostumbra
a llevar el llamado guardamonteo montera, que como su
nombre lo indica, sirve para preservar del monte la ropa de labor.
Su confección es muy sencilla: se emplean dos paños
de lonetas de forma rectangular, superpuestos unos 10 centímetros
en la cintura, con una cinta del mismo material, del largo que permita
sujetarla al cuerpo. Abierto los paños hasta la altura de las
rodillas, donde comienza una costura del largo de la pierna , con
cierta amplitud hasta los tobillos; allí se ata nuevamente.
Sobre el guardamonte o independientemente de él, calza
las clásicas canilleras, hechas también de lonetas
y de forma rectangular, del largo de la pierna y hasta la rodilla
aproximadamente de medio metro de ancho, de modo que dé dos
vueltas a la pantorrilla. La canillera se sujeta mediante un
primoroso trabajo en lana, a modo de correa; de su extremo penden
borlas que reafirman su color partidario. Complementa el atuendo el
viril capí bará (cuero de carpincho hecho tirador)
; esta prenda tiene doble finalidad: a veces se lleva arrollada al
costado de la cintura para tirar el lazo, evitando que tan dura tarea
lastime la cadera. De ahí el nombre de tirador.
Otras veces, esta prenda cuelga airosamente de la cintura a los pies;
entonces los flecos de la misma producen sostenidos sones de "bajo",
cuya finalidad es la de asustar a los animales y de esta manera, sacarlos
de un brete a otro en los corrales. En esta tarea acompaña
la musicalidad de la espuela mesopotámica con carácter
netamente correntino, pigüelo largo de hierro por lo general
con dos chapitas circulares (llamadas guardapolvos), que encierran
las rodajas de 10 centímetros de diámetro, cuyos bordes
terminan en agudas púas de cinco clavos usados por los domadores;
o bien por un redondel profusamente estrellado. Las espuelas se aseguran
al empeine con tiras de tiento. Su infaltable rebenque o guacha
enana, el poncho o ponchillo de tipo vicuña o también
de los colores de su divisa partidaria. Para este atuendo el paisano
se calza con alpargata . Las características del sombrero son:
copa chata y redonda, el ala varía desde los 6 a los 10 centímetros,
indefectiblemente de paño de color negro (no de otro color),
el barbijo de finas tiras de cuero o lana, cuya terminación
complementan pequeñas borlas de color partidario, color que
también lleva la cinta con la que veces se remplaza el cintillo
del sombrero.
Al sombrero lo llevan en forma recta o quebrada el ala sobre la frente.
Otras zonas: En otras áreas de la provincia son muy
pocas las variantes en este atuendo de trabajo. Puede llevar o no
las canilleras y la montera o prescindir del tirador y las espuelas,
según las tareas a realizar. El sombrero es quizás el
elemento más indentificatorio de las diferentes zonas; así
tenemos que en la costa del Río Uruguay y zona central se utiliza
el sombreo de ala ancha (de 10 centímetros) y hacia
el oeste, cruzando el Río Corrientes, se usa en mayor proporción
el sombreo de ala angosta, de 6 a 8 centímetros de ancho.
Variantes domingueras y para días de fiestas
En estas oportunidades el paisano usa bombacha que causa admiración.
Son de una una amplitud inmensa, disimulada en pequeñísima
tablas (de 30 a 50 en cada pierna) repartidas en los paños
anteriores y posteriores. Los colores más usados son el negro,
marrón, azul y, en menor proporción, el blanco. La camisa,
por lo general, es blanca y lisa.
El cinto es de cuero de carpincho o cuero curtido, con los mismos
aditamentos que para el uso diario . También hay cintos de
otros cueros pero siempre con las misma características. La
diferencia fundamental se da en la rastra, que luce en la parte central
de la cintura. Ésta se sujeta al cinto por medio de 6 cadenitas
de plata o metal blanco, terminadas en botones del mismo material.
Si no lleva rastra, tiene como adorno una hebilla grande que se extiende
a todo lo ancho del cinto (de plata o metal blanco con sus iniciales)
o con cuatro hebillas como uso diario. Las partes metalizadas pueden
llevar incrustaciones de oro. El tirador es de ciervo, aunque de uso
poco habitual . El pañuelo es ancho, de seda y colocado en
forma triangular, que llega hasta el medio de la espalda; con sus
iniciales bordadas en las puntas o anudado al frente en la forma tradicional.
El sombrero es el mismo, siempre de color negro , adornado el barbijo
con apliques y correderas de plata.
El calzado también se constituye en otra de las grandes variaciones
del atuendo fiestero. En lugar de la tradicional alpargata, se usan
botas de caña altas y duras (denominada por los lugareños
granadera), levemente corrugada en los tobillos, generalmente
de color marrón y con menor profusión de color negro.
Esto en lo que hace la zona ganadera; cruzando el Río Corrientes,
se usan botas de caña no muy alta, que sobrepasan la media
pierna, lisa, generalmente negra. Completan este atuendo el poncho
o ponchillo con el color de su divisa partidaria, puesto sobre la
espalda o tirado sobre el hombro izquierdo o colocado en bandolera;
el cuchillo y su guacha enganchada en él. Un agregado
caté (gente de mejor condición social) es el
saco cruzado con cuatro botones, de color similar a la bombacha, formando
traje.
Vestimenta de la mujer
Se compone de blusa, enagua y pollera. La blusa puede ser de color
blanco o con su estampado de motivos chicos y realizado en variados
colores. Las características son: un amplio volado en el cuello,
mangas hasta el codo con terminación de puntillas, igual que
en el cuello (la puntilla a veces es remplazada por la misma tela
trabajada). La falda o faldón, se usa indistintamente dentro
dentro o fuera de la pollera; también puede ser una blusa más
sencilla, sin adorno, solamente con cuello y mangas hasta el codo.
La pollera es amplia y está confeccionada en tela de algodón
de colores intensos, lisos o floreados, con un ancho volado en el
ruedo, cubriendo casi toda la pantorrilla.
La enagua o bajo es de tela de algodón, muy amplia y
con apliques de puntillas realizadas a mano. Se utiliza para armar
la pollera.
La dama se calza con alpargatas o zapatos con presilla en el empeine
y tacones.
Por último, la dama va peinada con dos trenzas, sujetadas con
cintas en las puntas, que al igual que su pañuelo de cuello
(no siempre utilizado), son del color de la divisa partidaria.
Corrientes
Tierra fecunda, de riberas naturales, que canta y baila desbordada
de rió y luna y la imagen creadora en el alma de su gente.
En esta tierra bendita de auroras transparentes y atardeceres recónditos,
donde basta el murmullo de sus ríos y lagunas y el rumor de
sus montes, el aletear de sus pájaros, para objetivar sensaciones,
en el espíritu nativo.
Aquí todo es música y verso, en la expresión
determinante de hombres, mujeres y paisaje.
Aquí la humilde lavandera y el paciente pescador hacen suya
la acostumbrada y permanente melodía del río. El sapukai
de los hacheros da vida al monte, que se estremece en homenaje de
hombres, hacha y árbol.. Silba y canta el tropero en su tarea
de marcha y melodías, mientras llega de las chacra la anunciación
a la siembra como un canto de gestación de vida, en la vida
del labriego.
Todo es creación y armonía. Todo es música y
es verso.
Y en los fogones permanentes, se anima la noche amable, donde se afilan
los cantares, que de andar de boca en boca, se hacen calandrias alegres
en ramajes sonoros de las guitarras y en las notas vibrantes de los
acordeones.
¡Así es Corrientes! ¡Y así es su gente!
Chamigo.
Chamigo
de Osvaldo Sosa Cordero.
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¡Hola, chamigo! ¿Qué
tal?.
-¡Pero muy lindo, chamigo!.
Es el típico saludo
que usamos los correntinos.
"Chamigo" quiere decir
literalmente "Un amigo".
Aunque en rigor de verdad
eso se halla enriquecido
por todo cuanto contiene
de fraterno, de afectivo.
El "Chamigo" es algo más
que lo común de un amigo.
es una mano que estrecha
con impulso repentino,
es la voz que en ocasiones
nos nace como un estímulo
d ándole fuerza al elogio
¡Estuviste bien chamigo!
O la advertencia oportuna
cuando en algún trance crítico
alguien se acerca y nos dice
muy formal: ¡Chaqué chamigo!
O el corazón hecho hueco
cuando brindamos asilo,
diciendo sencillamente:
"¡Esta es tu casa, chamigo!"
O el reproche que nos brota
cuando exclamamos heridos
por el filo de una ofensa
"¡Eso sí que no, chamigo!"
Hasta en ello, hasta en lo ingrato,
la expresión tiene un sentido
de cuño tan puro y noble
que le dá valor de símbolo...
Un símbolo de amistad
muy propio del correntino.
pero así, cordial y hermoso
no crea usted que el "Chamigo"
se lo prodiga a cualquiera,
no señor. Es un rito
que se practica tan solo
cuando está reconocido
el real afecto de aquellos
que se consagran amigos.
Por eso, sin prevenciones
confíe en el correntino,
cuando corazón en mano
se le entrega en un:
¡Chamigo...! |